Tan solo un trapo en el final de la vereda, así para tantos que no ven en profundidad. Para nosotros, un ser se manifiesta estableciendo su perfil en la tela, un rostro para que muchos vieran y así sucedió, tras el descubrimiento, cantidad de personas se aproximaron a ver el imponente semblante que tomo posición en el paño, el cual mas allá de cualquier coincidencia deja ver la profundidad de su mirada, algo que seria difícil de imitar por la casualidad y en ambos ojos. Tenemos limites y la visión no escapa a ellos, tanto habita en cercanía, mucho mas que aquello que logramos ver, disfruten, otra prueba del “no estamos solos”.
Buena vida
Pablo y Ana Borsani
















